Fixing Healthcare: A Periodontist's Opinion...

If we want to fix healthcare in the US, we should look to a combination of factors, a “Socio-capitalist” system if you will, that focuses on prevention as well as patient responsibility.  We always tell our patients that prevention is the key to healthy living. 

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Salud Periodontal durante la Gestación

La salud oral antes, durante, y después del período de gestación es de suma importancia.  Muchas mujeres carecen de este servicio, ya sea porque tienen miedo de ir al dentista mientras están preñadas, o porque carecen del conocimiento y la importancia de un buen cuidado oral.  Desafortunadamente, muchos profesionales de la salud no le enfatizan esto a las mujeres.

El período de gestación puede tener implicaciones serias en la salud periodontal de las mujeres, ya sea por cambios hormonales o factores immunológicos.  Varios estudios (incluyendo Lieff, 2004) encontraron pérdida de hueso y encías de 2 - 4 mm en 1,224 mujeres con 24 semanas de gestación durante un período de 4-5 meses.

En mujeres con enfermedad periodontal severa, se encontró una correlación directa con mayor incidencia de bebés prematuros y con bajo peso (PT/LBW por sus siglas en inglés).  Haciendo la enfermedad periodontal un indicador de riesgo para bebés PT/LBW.  El 50% de las mortalidades en recién nacidos se debe a bebés PT/LBW.  Pre-término se considera cuando el bebé nace previo a las 37 semanas de gestación y bajo peso cuando nace por debajo de 5 lb y 8 oz.  Al momento, estudios preliminares sugieren que el tratamiento y cuidado periodontal PREVIO al embarazo, ayuda y sirve como barrera para prevenir partos pre-término.

También se estima que un 7-8% de las mujeres embarazadas padecen de diabetes gestacional.  Aunque este tipo de diabetes suele desaparecer luego del embarazo, la falta de cuidado puede ser detrimental para la salud oral de la misma manera que la diabetes afecta la salud oral de sobre un 66% del puertorriqueño.  A las mujeres embarazadas se recomienda hacerse limpieza dental cada 3 a 4 meses, e incluso, algunos planes médicos permiten una limpieza adicional a las mujeres durante su período de gestación (su dentista puede darle esa información).

En cuanto a tratamientos de caries, cirugías orales, y radiografías, es recomendable cualquier tratamiento dental en una mujer embarazada para prevenir cualquier tipo de infección que pueda afectarla durante el embarazo.  Si son necesarias, las radiografías no son dañinas siempre y cuando se le coloque un delantal y protector de tiroides de plomo.

La prevención y educación son las mejores herramientas para lograr un cuidado de salud óptimo.

 

Cómo reducir la inflamación oral

La enfermedad periodontal es una enfermedad inflamatoria crónica la cual afecta los tejidos que dan soporte al diente.  Estos son las encías, hueso, y ligamentos periodontales.  La inflamación es la forma en la cual el cuerpo reacciona para remover toxinas que son productos de bacterias que habitan en su boca, las cuales se exacerban ante la presencia de placa bacteriana.   Cuando la inflamación es crónica (entiéndase que esta presente constantemente) puede comenzar a causar daños irreversibles en el hueso y encías, y a tal efecto, en los dientes, causando que estos se aflojen y eventualmente, se pierdan. Desafortunadamente, la inflamación no ocurre únicamente en la boca.  Otras condiciones sistémicas, entre ellas enfermedades cardiovasculares, diabetes y artritis, también están causadas por inflamación crónica.  Varios estudios han encontrado enlaces entre estas condiciones y la enfermedad periodontal.

Un periodoncista lo puede ayudar a usted a controlar la enfermedad periodontal como resultado de inflamación oral.  Los tratamientos dependerán de la severidad de la condición y pueden ser tanto invasivos (cirugía localizada) como no-invasivos (alisados radiculares o limpiezas profundas).  Además de visitar a su periodoncista, es importante mantener un buen régimen de higiene oral y buena dieta en su hogar.  Esto lo podrá ayudar a controlar la inflamación oral y sistémica.

  • Mantener una Dieta Saludable - Comidas ricas en omega-3 (salmón, atún, sardinas, o nueces) y anti-oxidantes (té, frutas, vegetales) han demostrado ayudar a reducir la inflamación y reducir el riesgo para enfermedades periodontales.
  • Ejercicio - El mantener un peso saludable y hacer ejercicio hasta moderadamente ha demostrado una incidencia mas baja en condiciones inflamatorias que aquellos que no se ejercitan.
  • Cepillarse los Dientes e Hilo Dental - El cepillado de dientes de 2-3 veces al día y uso de hilo dental una vez al día es la mejor manera para interrumpir las actividades bacterianas en la boca que pueden causar enfermedad periodontal.  Los estudios indican que mientras mejor sea el cepillado, y mas frecuente, menos la incidencia de condiciones periodontales.
  • Visite a su periodoncista - 2 visitas para limpieza al año es recomendado para una sonrisa saludable.  Pero a pacientes con enfermedad periodontal, diabetes, u otras condiciones que afectan más la salud oral, se les recomienda limpiezas cada 3-4 meses.

Si no ha visitado a su dentista, llámenos y permitanos orientarle sobre su salud oral.

"Fracaso y Recuperación" - Y como aplica a la odontología

Esta entrada no es relacionada a la periodoncia directamente, pero sí es relacionada en cuanto a las decisiones que uno como persona toma.  Ya sea con uno mismo, o como médico, abogado, enfermero, músico, o lo que sea.  Uno de los mejores ensayos que he leído últimamente se titula "Failure and Rescue", por Atul Gawande para The New Yorker. Recomiendo que lo lean.  Coloqué varios "extractos" traducidos al español para su disfrute. El punto más importante es que en la vida hay que tomar riesgos.  Pero el no estar preparado para las consecuencias que puedan surgir es lo que traerá problemas.  Lo que ocurre luego de tomar el riesgo es lo que define a uno.  ¿Admites cuando las cosas salen mal? ¿Tomas medidas para corregirlas?

La diferencia entre el triunfo y la derrota no es la disposición de tomar riesgos, sino el dominar la recuperación.

Cuando comienzo una cirugía, o cualquier procedimiento, tengo que estar preparado para cualquier complicación.  Ya sea levantes de seno o regeneración, siempre puede haber complicaciones, y el uno poder sobrepasar esas complicaciones es lo que determina el éxito.

Como el Dr. Gawande muy bien menciona:

Cuando las cosas salen mal, tienden a haber 3 mayores obstáculos para evitar... 3 formas para fracasar en la recuperación:

  1. Escoger el plan inadecuado para resolver la situación
  2. Escoger un plan erróneo
  3. No hacer nada.

Podemos utilizar en ejemplo la cocina.  Si ocurre un incendio de grasa, echarle gasolina solamente empeoraría la cosa.  Soplarle al fuego sería inadecuado; Ignorarlo traería más problemas.  La tragedia del derrame en el Golfo es otro ejemplo.  Estaban todas las señales de que había algo mal, y decidieron ignorarlas.

En cirugía ocurre lo mismo, si se deja una gasa dentro de un paciente, esto traería complicaciones severas.  Ha ocurrido, y hoy día se toman muchísimas medidas de seguridad en las salas de operaciones para evitar este tipo de problemas.

En la odontología esto se tiene que aplicar constantemente, y es la responsabilidad del dentista educar al paciente.  Cuando nos llega un paciente (PACIENTES, NO CLIENTES: Cuidado con el que los mire de esa manera) pidiendo un "cap" o una corona, no es cuestión de preparar el diente, cementarla, y pa' fuera.  Hay que evaluar la encía, el hueso, los dientes adjacentes y oponentes, la oclusión, entre otros factores.  De la misma manera que si uno construye una casa en terreno fangoso esta se cae; si uno pone una corona en un diente no estable, esta fracasa.  Y a la larga, le cuesta más al paciente, al dentista, al seguro médico.

Como especialistas en la salud, es nuestro deber educar al paciente.  Tanto al paciente que escucha y tiene interés, como al paciente que no le interesa y quiere que se le resuelva todo a la velocidad luz.  A la larga, el responsable es quien toma la decisión, y hay que estar preparados para lo que venga.

De nuevo, el artículo apareció el 4 de junio de 2012 en "The New Yorker", se los recomiendo.